Las Historias de Mendips: Coaching para liderar nuestro tiempoVolver

novartis

Año:
2015-07-28

COVEY: ASUMIENDO RESPONSABILIDADES:

Descripción:

Siempre tienes la libertad de elegir qué hacer primero, qué hacer segundo y que no hacer.

Brian Tracy

 

 

 

Hace poco he podido disfrutar de diseñar e impartir un workshop sobre Planificación y Gestión del tiempo; un lujo de nuestro trabajo como consultores porque con cada workshop que impartimos, se integra más en nuestro ADN aquello que transmitimos y nuestra sabiduría aumenta un poco más. En el momento de diseñarlo tuvimos claro que de nada iban a servir los clásicos conceptos sobre como utilizar el Outlook, los ladrones del tiempo, gestionar una agenda especial, evitar las interrupciones... etc Durante décadas las compañías han invertido su presupuesto de formación en este tipo de cursos sin resultados demasiado exitosos.

Nuestro planteamiento pretende dar un vuelco a todo esto y hacer énfasis en los aspectos psicológicos y actitudinales de esta temática. El tiempo es un recurso escaso para todos nosotros, no se puede comprar, no se puede negociar y no se puede extender, lamentablemente. En cualquier proyecto que nos involucremos casi siempre nos faltará tiempo y el estrés y las urgencias jugaran su papel. Nos gusta usar la metáfora de que cuando adquirimos uno tras otro varios electrodomésticos cada uno de ellos con más potencia que el otro al final llega un momento en que el diferencial salta, y ¿qué hacemos entonces?, adquirimos más potencia para poder conectar todos nuestros aparatos. Pero que ocurre cuando se nos acumulan las tareas y las urgencias a los humanos ¿adquirimos más potencial? , existen muchas vitaminas en el mercado y de todos es sabido que una alimentación sana y realizar ejercicio puede incrementar nuestra energía, pero todo tiene un límite, y cuando nos saturamos, ya no somos capaces de cumplir con nuestras responsabilidades o bien la calidad de nuestras acciones decrece; de hecho, ¿realmente quisiéramos que una importante conversación con nuestro hijo adolescente se realizará a la máxima potencia a punto de saltar el diferencial? ¿o nos gustaría que el médico nos informará de nuestro diagnóstico de la misma forma?. Trabajar más deprisa no solucionará tampoco nuestros problemas de tiempo, ni dedicar más horas, el tiempo como ya hemos dicho es finito y cualquier tarea que emprendamos siempre puede extenderse al máximo hasta ocupar todo nuestro tiempo disponible.

Lo primero a tener en cuenta es nuestro “locus of control”, ¿quién domina las situaciones? ¿quién es el responsable? . Hay personas con un locus of control marcadamente externo, cuando pierden un trabajo culpan a la organización o al manager, cuando suspenden un examen se debe a que las preguntas no versaban sobre el contenido que se había marcado como imprescindible, cualquier contratiempo que ocurra es responsabilidad de los demás, no de ellos mismos. Las personas con locus de control interno, asumen su propio responsabilidad, el famoso concepto anglosajón de la “Accountability” y normalmente este tipo de profesionales posee más alto rendimiento, mejores resultados e incluso existen estudios que demuestran que tienen menos hipertensión y menos tendencia a los ataques de corazón. Como decía Covey, debemos actuar proactivamente asumiendo nuestra elección y las consecuencias de la misma, en lugar de reactivamente y quejándonos. Para ello, es obvio que es necesario saber qué queremos versus qué debemos y una vez elegida voluntariamente esa meta es imprescindible definirla de forma concreta y específica y con un plazo realista de tiempo para alcanzarla (objetivos SMART).

Lo segundo importante a tener en cuenta es que vivimos en un mundo creencias, creencias que se autogeneran y no se cuestionan, que actúan como dogmas verdaderos e inalterables; las creencias nos influyen y determinan nuestro comportamiento. Por supuesto la gestión del tiempo no está exime de este tipo de creencias: “siempre se ha hecho así”, “es imposible”, “siempre estoy estresado”, “debo dedicar mucho más horas”, “no se puede hacer de ninguna otra forma”…etc. Ser conscientes de esas creencias, cuestionarlas y transformarlas buscando nuevas formas y procesos para alcanzar nuestras metas, nos ayudará a gestionar mejor nuestro tiempo. Es lo que llamamos en coaching “Un “cambio de observador”, observar la actual situación desde un nuevo punto de vista, encontrando soluciones alternativas, hasta ahora ni imaginadas. El lenguaje genera realidad, por tanto dejemos atrás ese lenguaje reactivo con las palabras, nunca, siempre, no puedo, imposible, debo, yo soy así, no lo permitirán, por un lenguaje proactivo al estilo, elijo, prefiero, puedo hacer una propuesta, analicemos las posibilidades, escogeré la respuesta correcta..

Un locus de control interno que genera auto-responsabilidad y un trabajo sobre nuestras creencias, potenciando afirmaciones positivas que den lugar a un comportamiento proactivo, son los elementos que nos llevarán a un éxito seguro en la gestión de nuestro tiempo. Hay una frase que me apasiona : “No podemos cambiar a los demás pero podemos cambiarnos a nosotros mismos y en el proceso, inspirar a los otros a ser lo mejor que puedan ser”. Centrémonos en nosotros, en nuestras metas, en nuestras responsabilidades y planifiquemos las tareas que tenemos que llevar a cabo para conseguirlas.

Por último, y ya centrados en nosotros mismos:

  1. Identifica a qué tareas estás dedicando más tiempo actualmente
  2. Revisa tus objetivos y tus metas y asegura su calidad SMART
  3. Correlaciona a qué estás dedicando más tiempo actualmente con lo que requieren tus objetivos.
  4. Selecciona las tareas utilizando el criterio 20/80; aquel 20% de tus tareas que te ofrece un 80% de los resultados y focalízate en ellas.
  5. Enfócate en los resultados y ponle un plazo fijo a tus tareas.
  6. Nunca realices ninguna tarea sin tener claro lo que esperas conseguir con ella y pregúntate continuamente como lo que estás haciendo contribuye a alcanzar tus metas.
  7. Utiliza los dos recursos que te ofrecemos en este post: La matriz del tiempo de Eisenhower y el modelo de cambio de hábitos de Boyatzi.

MATRIZ DEL TIEMPO

 

 

 

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Y finalmente recuerda:

Cuida tus pensamientos porque se volverán palabras.

Cuida tus palabras porque se volverán actos.

Cuida tus actos porque se harán costumbre.

Cuida tus costumbres porque forjaran tu carácter.

Cuida tu carácter porque formará tu destino y tu destino será tu vida.

Mahatma Gandhi