Las Historias de Mendips: La importancia de compartir la Visión de la EmpresaVolver

novartis

Año:
2015-09-22


Descripción:

odavía con resaca vacacional y Mendips Talent Development medio abierto, decidí cumplir con un objetivo más: vencer mis propios miedos y aprender a ir en moto, así es que me apunté a un curso de Honda para ciclomotores de 125.

El curso se iniciaba con una clase teórica en la que te proporcionaban nociones básicas sobre conducción y mecánica; de repente el profesor empezó a hablar de la importancia de la posición y la mirada del conductor, nos decía que debíamos bailar con la moto y que la moto se movería según donde enfocaran nuestros ojos, que muchas personas miran al suelo, a distancia corta, pero que en realidad debemos mirar a lo lejos, para anticipar los problemas y contar con el suficiente tiempo de reacción y que, además, debemos estar relajados y no rígidos. Los ojos se me abrieron como dos faros, me pareció una metáfora fantástica de la importancia de tener una visión, tanto a nivel personal como a nivel organizacional.

Una Visión de empresa expresa hacia donde debe dirigirse la compañía en el futuro, en qué quiere convertirse, qué quiere llegar a ser. Siguiendo con la metáfora, indica hacia donde miran todos los que integran la organización y como definen objetivos y elaboran estrategias para llegar ahí. Una Visión debe ser inspiradora y motivadora, consiguiendo que todos aúnen esfuerzos y trabajen alineados para conseguirla.

En la moto, si no levantas la vista y enfocas hacia donde quieres ir, seguramente perderás el equilibrio y te caerás, o no verás algunos obstáculos que se interponen en tu camino hacia tu destino. Lo mismo ocurre cuando esquías, tus ojos deben mirar hacia el punto donde quieres ir y tu cabeza y tu cuerpo deben moverse siguiendo esa dirección, relajado, con las rodillas flexionadas, deslizándote sin perder de vista tu objetivo.

Cuando en Mendips hemos trabajado la cohesión del equipo y el liderazgo con coaching con caballos, ha ocurrido lo mismo, la metáfora se repite. Aquellos equipos que se unen, mirando todos en la misma dirección, hacia el objetivo definido previamente, consiguen que el caballo les siga, aún sin tocarlo, ni hablarle, ni siquiera mirárlo, porque el equino percibe que esos humanos tienen clara la visión de hacia donde quieren ir y esto le aporta seguridad y decide unirse a ellos.

Cuando yo misma paseo a mis dos perros, tarea ardua y difícil en medio de la ciudad, sólo consigo armonía y equilibrio en su paseo si miro hacia donde quiero ir, entonces mi cuerpo y seguramente mis manos, que sujetan las correas, marcan esa dirección y los perros se dirigen hacia allí sin dudar. En cuanto me despisto y miro hacia un escaparate o hacia algo que me llama la atención, en seguida se produce un colapso, se cruzan las correas, se entrecorta el ritmo, el caos.

Por tanto, tener una visión es de suma importancia. La mayoría de grandes compañías tienen descrita su misión en su web y en carteles invisibles que decoran las oficinas, a menudo los colaboradores ya no la recuerdan y desarrollan su trabajo mirando a distancia corta, ocupados en el día a día, en el cumplimiento de objetivos y en los deadlines. La visión organizacional no sólo debe estar escrita, debe ser comunicada y recordada y sobretodo vivida cada día. Desde recursos humanos se pueden realizar workshops y dinámicas para hacer vivir la visión de la empresa, para que sobretodo los líderes de la organización la integren y puedan trasladarla a sus equipos ¿cuál es nuestro propósito? ¿para que hacemos todo lo que hacemos? ¿qué queremos ver al final?.

Como decía Peter Drucker, el gran gurú del management, “la mejor manera de predecir el futuro, es crearlo”

 

THE ECONOMIST: THE VISION 

GUÍA PARA ELABORAR LA VISIÓN Y LA MISIÓN DE LA EMPRESAT

 EL CONCEPTO DE VISIÓN Y MISIÓN