Las Historias de Mendips: Nuestra actitud en tiempo de vacaciones, espontaneidad e improvisación y su aplicación en el entorno organizacionalVolver

novartis

Año:
2015-09-12


Descripción:

Siempre he pensado que en mi vida, tanto personal como profesional, no existe la rutina. Desde muy joven siento muy dentro de mi que todos mis días y mis momentos son distintos, no suelo desayunar, ni comer ni cenar lo mismo, ni sigo una rutina estricta de horarios, y la espontaneidad y la improvisación están siempre presentes. El lado oscuro de este aspecto positivo de mi vida, es la sensación esporádica de desorganización y caos que en ocasiones incluso puede provocar cierto estrés, pero elijo la espontaneidad, aunque elegir esto implique renunciar a la calma y la serenidad.

Las vacaciones son, creo, ese período especial en el que todos, organizados y estrictos también, dejamos apartada la rutina para congraciarnos con el simple fluir de la vida, desayunamos más tarde, nos movemos según las horas de luz, esperando para disfrutar de una maravillosa puesta de sol, nos detenemos a comer cuando tenemos hambre, nos adaptamos a horarios y costumbres de otras culturas, vivimos según lo que va sucediendo, fluyendo y quizás sintiéndonos más vivos. En general, las personas se sienten libres cuando pueden ser espontáneos y no están sujetos solamente a normas y procedimientos.

Este verano ha sido para mi el más absoluto ejemplo de la improvisación y de espontaneidad, podríamos decir que he vivido casi cuatro vacaciones distintas en un solo verano, en lugares distintos y con personas distintas de una forma poco planificada pero elegida totalmente. Veranear en gurpo con personas distintas requiere flexibilidad, tolerancia, en un ambiente en el que reina la espontaneidad y la improvisación. Esta experiencia me ha inspirado a reflexionar sobre cuan espontáneos somos en el entorno laboral, que tanto por ciento de nuestro tiempo requiere improvisación, y que beneficios puedo aportar seguir este comportamiento

Definiciones de Espontaneidad:

  • La gestión de lo inesperado, la capacidad de exposición (frente a los otros y frente a sí mismo) y la capacidad de anticipación (estar despierto para reaccionar instantáneamente al cambio).
  • Cualidad de lo que es voluntario, natural o sincero.
  • La espontaneidad se define como el conjunto de acciones irrazonadas presente en el comportamiento humano. Así, ésta resulta de la manifestación de los instintos como opuesta a la razón y por lo tanto es un concepto aplicable únicamente a los humanos, puesto que en comportamientos no humanos no existe el antagonismo entre razón y pasión.

Definiciones de Improvisación:

  • Acción repentina que se hace sin preparación, con los medios de los que se disponga en ese momento:
  • Improvisar implica la realización de algo, el despliegue de una acción, de un modo absolutamente intempestivo e inesperado, es decir, no mediará ningún tipo de preparación o anticipación y se llevará a cabo únicamente con aquellos medios e instrumentos que el individuo dispone al momento de efectuarla.

Es obvio que en las organizaciones no podemos dejarlo todo a la espontaneidad y la improvisación, tenemos un plan estratégico, un budget, unos objetivos y unos resultados que cumplir. Pero cuando hablamos de talento, de creatividad y de dirección de personas ¿es importante contar con habilidades de improvisación y de espontaneidad?.

La Técnica de la Improvisación es utilizada en el teatro y muy útil en las presentaciones orales ante un público, o en una negociación o en una venta. Algunas escuelas de teatro ofrecen cursos de improvisación para incrementar esta habilidad en profesionales. La flexibilidad, esa competencia tan necesaria en nuestro actual entorno , dinámico y cambiante, requiere improvisación para ser capaz de resolver situaciones inesperadas. Una pregunta sorprendente tras una presentación, sólo podrá responderse con éxito, si el ponente, además de contar con los conocimientos necesarios, ha entrenado su capacidad de improvisación.

Sabemos que la diversidad es el reto del siglo XXI, en las interacciones personales aprender a gestionar los comportamientos espontáneos de los miembros de nuestro equipo y tolerar la diversidad de actitudes nos ayudará a sumar riqueza a nuestra empresa. La diversidad suma, no resta, y las normas y procedimientos estrictos pueden provocar la extinción de la espontaneidad de nuestros colaboradores y así impedir el progreso y e crecimiento.

Cuando nuestro equipo siente que puede actuar espontáneamente, aportando sus ideas y manifestando sus opiniones, se siente más reconocido como persona. Todos queremos sentirnos reconocidos como seres únicos y especiales. Poder aportar nuestro valor como profesional, fuera del marco normativo y de las reglas estructuradas de la empresa, provocará nuestra vinculación espontánea al proyecto de empresa y por ende incrementará nuestra productividad. Cuando nos implicamos personalmente en la consecución de un objetivo y nos sentimos apasionados por esa meta, nuestro rendimiento no sólo es más alto sino más sostenible en el tiempo porque nos sentimos realizados como profesionales y como personas.

Las vacaciones pueden ser una metáfora de nuestra vida profesional.

Cultivemos en nuestro equipo la misma actitud que mantenemos durante las vacaciones, propiciando la espontaneidad y la expresión propia de cada uno, impulsando la misma pasión que sentimos cuando visitamos un país desconocido en la gestión de un nuevo proyecto, y entrenemos sus habilidades de improvisación, tan necesarias durante las vacaciones ante imprevistos o cambios de planes, para alcanzar él éxito ante situaciones adversas.

 

MAS INFORMACIÓN:

LIDERCAT- ESADE

El arte de improvisar. Francesc Miralles

Resumen del libro Fluir.

Las Técnicas de Improvisación al servicio de los negocios