Las Historias de Mendips: Story Telling: Descubrir la grandeza de las personas para conseguir Equipos de Alto RendimientoVolver

novartis

Año:
2015-06-08

Responsable del Proyecto:
Eva

Descripción:

Story Telling: Descubrir la grandeza de las personas para Cohesionar Equipos y conseguir Equipos de Alto Rendimiento

Érase una vez,  la Directora de Recursos Humanos de una compañía multinacional me pidió un workshop para conseguir cohesionar a los profesionales que integraban uno de sus departamentos. Los principales aspectos a tener en cuenta eran que el líder era de reciente incorporación tanto en el puesto como en el departamento y que la compañía había decidido trasladar a un colaborador a este departamento con una misión algo distinta al resto del equipo. Falta de comunicación, falta de relación y algunos “clusters” creados que se mantenían al margen de los otros, eran las actitudes predominantes.

El objetivo: Cohesionar a los miembros del departamento para conseguir un equipo de Alto Rendimiento.

Contexto: Una empresa sumergida en un cambio de cultura importante, donde ahora el dinamismo, la pasión y la colaboración imperan como valores de la compañía y con mucho trabajo por hacer, grandes perspectivas de resultados y expansión internacional.

Las Condiciones: Sólo contaba con 4 horas, fuera del entorno laboral habitual

Suelo reservarme un espacio de tiempo tranquilo y sin interrupciones para diseñar este tipo de workshops totalmente hechos a medida para el cliente. Por supuesto, previamente,  solicité entrevistarme con el líder del departamento para conocer su punto de vista y que me describiera los puntos fuertes y débiles de cada miembro del departamento, así como la red de conexiones y tipo de comunicación que se establecía entre ellos. Así mismo, converse con el Director de la División para conocer su visión.

Generar un Equipo de Alto Rendimiento, con profesionales con mucha antigüedad en la compañía, viejos hábitos, antiguas rencillas, cerrados a compartir con los nuevos y un líder que todavía necesitaba ubicarse e imprimir su sello no es una tarea fácil.

Pensé en la gestión de la diversidad, el gran reto de este siglo XXI, y como a parte de las grandes diversidades conocidas, raza, sexo, edad, existía una diversidad individual más sutil pero igual de potente. Pensé que si cada uno de los miembros de este equipo se hiciera consciente de esa diversidad individual que poseían cada uno de ellos y de la riqueza que adquiriría el departamento si acogiera esa  diversidad para enriquecer al grupo, podríamos conseguir un equipo cohesionado.

Y decidí utilizar la Técnica del Story Telling:

 

Contar historias y cuentos es una de las formas de comunicación humana más antiguas, ya nuestros antepasados primitivos la utilizaban y servía como vehículo de transmisión de conocimientos y obviamente, como pura diversión y entretenimiento. Recuerdo el conmovedor momento de la película “Memorias de Africa” en el que Meryl Streep (la baronesa Karen Blixen) ameniza la velada tras la cena, contando una maravillosa historia a sus amigos que les deja impactados emocionalmente. Igual que yo recuerdo esta escena, los humanos estamos biológicamente programados para recordar cuentos, historias, anécdotas, mucho más que datos fríos y aburridos. El narrador conecta emocionalmente con sus interlocutores logrando que su mensaje llegue y además sea recordado. Muchos famosos conferenciantes utilizan esta antigua técnica para impactar en su audiencia y transmitir los mensajes claves. Creo que todos recordamos el fantástico discurso de Steve Jobs en Stanford y como sus analogías y metáforas nos permitieron grabar en nuestro cerebro su famoso “Stay hungry, Stay foolish”.

De manera que provoqué que cada miembro del equipo contara su propia historia, que nos relatara a todos su gran pasión, aquello que le hacía vibrar y como podía aportarlo ahora al equipo. Y cada historia iba acompañada de un taller, creado por el protagonista de la misma, en el que todos participaban. El resultado fue espectacular, descubrieron la esencia de hasta las personas más próximas a cada uno de ellos, les permitió conectar y acercarse los unos a los otros, sin que importaran los antiguos conflictos o las diferencias de personalidad.

En la segunda parte del workshop, les llevé de la mano, tras una relajación y una visualización, a escuchar otra historia-cuento creada por un escritor famoso y que contenía todo el tipo de metáforas y mensajes que el grupo necesitaba entender e integrar para comprender todos los beneficios que conseguirían si trabajaban unidos como un verdadero equipo de alto rendimiento. El cuento fue trabajado al detalle y nos sirvió de guía durante las 4 horas de workshop.

Su expresión facial cambio radicalmente al final del workshop, se dieron las gracias los unos a los otros y compartieron sus experiencias detallando que se llevaban de esa vivencia y como lo iban a aplicar de ahora en adelante.

Pasados unos 15 días recibí un mail del Líder del equipo informándome de que las actitudes habían cambiado totalmente y que una nueva y positiva dinámica movía  ahora al equipo. Estos momentos son los que contribuyen a mantener mi propósito vital y profesional. Gracias.

Ahora ya conectados unos a otros, pueden iniciar el camino de alcanzar grandes éxitos para la empresa y también para ellos.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

 

Después del discurso del Director de la División centrado en felicitarlos y a la vez inspirarlos hacia el reto de cohesionarse para alcanzar el éxito del departamento.