Mujeres Sabias y MaravillosasVolver

novartis

Año:
2019-04-22

Descripción:

MUJERES SABIAS Y MARAVILLOSAS. LAS ETAPAS FEMENINAS.

SENECTUD.: LA SOLEDAD Y LA SABIDURÍA A LOS 75.

 

Totalmente desprevenidos entramos en el atardecer de la vida. Lo peor de todo es que nos adentramos en él con la falsa presunción de que nuestras verdades e ideales nos servirán para ello, pero no podemos vivir el atardecer de la vida con el mismo programa que la mañana, pues lo que en la mañana era mucho, en el atardecer será poco, y lo que en la mañana era verdad en la tarde será falso.

Wayne Dyer

 

Jean Shinoda nos habla en su libro “las diosas de la mujer madura” de cómo entre las costumbres de los indígenas americanos se veneraba a las mujeres más ancianas del poblado, las cuales eran consideradas mujeres sabias y por ello ejercían el papel de chamanas y/o consejeras espirituales. “La sabiduría adquirida era un valor positivo, y el interés de la anciana se extendía más allá de su familia para abarcar a todos los niños y al bienestar de la tribu”.

Yo veo esta última etapa  femenina así. La mujer se ha despojado ya de diversas cargas, tanto físicas  como psíquicas. Ha  vivido numerosas experiencias y ha sabido integrarlas para  adquirir perspectiva  y sabiduría.

 

 

Es  cierto que la longevidad no  es garantía de sabiduría, pero en una proyección futura de mí misma me gusta pensar  que seré una anciana sabia.

 

Como una de las protagonistas de “Mujeres sabias y maravillosas”: Camila abuela, a la que llamaban “African Busara”, la sabia africana. Fue en una certificación de coaching de equipos, realizando un ejercicio que nos impulsaba a trabajar nuestros roles secretos: Roles ocultos que pueden aparecer en las relaciones. Aquello que ambicionamos pero no nos dejamos ser. No somos una única identidad somos varias. Los roles secretos son como segundas identidades.

 

Estamos completas cuando dejamos que se expresen todas nuestras voces.

 

En ese ejercicio vi por primera vez a mi Sabia Africana y desde entonces me acompaña. “You are an African Wise Woman”, me dijo una compañera. Mi Sabia Africana es una mujer de edad, tranquila, sosegada, serena, que observa y escucha más que habla. Una mujer que sabe disfrutar de su presente y que comprende la individualidad y la diferencia. Que sonríe externa e internamente. Que sabe y  que intuye.

 

Me gusta la idea de que toda mujer encuentre a la sabia que lleva dentro.

 

¿Estamos dispuestas a usar todo nuestro potencial? ¿A conocer nuestros roles secretos y a sacarlos a la luz? Quizás podemos jugar. Sólo por un día. Simular que somos ese rol secreto y entonces esperar a ver que sucede.

Mi Sabia Africana es también una reivindicación. El deseo de una vejez bella. El  arquetipo inconsciente  de la “Anciana Sabia” que todos tenemos nos lleva a pensar en que una mujer anciana es una bruja vieja y fea que vive recluida en su casa en medio de un frondoso  bosque. Los cuentos, las películas, los poemas relatan historias sobre la joven y bella princesa y la vieja y malvada bruja. Vivimos en una sociedad que valora la juventud y sostiene estereotipos negativos sobre la vejez.

Envejecer forma parte del proceso evolutivo del ser humano, no se trata de una enfermedad  sino de una etapa más y su desarrollo óptimo depende de cómo lo acepte y lo encare cada mujer.
 

“Puedes ser preciosa a los treinta, encantadora a los cuarenta e irresistible durante el resto de tu vida”. Coco Chanel

 

El envejecimiento no es una elección sino una ley de vida. Entrar  en esa etapa con felicidad, sí es una elección.